sábado, 20 de diciembre de 2008


Me queda ésta botella de whiskey... mi indecisión no ayuda a mi inspiración , preparo una maleta colmada de lágrimas, ésta botella de sutil consuelo y un par de fotografías de vagas memorias. Estoy lista para partir a mi interior ... La decepción agranda al son de las manecillas de aquél inútil reloj sin marcha ¡Qué demencia!. No encuentro ningún frénetico sentimiento que descontrole la imaginaria comunión entre mi cuerpo y mi mente.
Respiro profundo, intento aguardar una gota de lamento enclasutrada en mi retina ,no debo gastarlas ,quizás sean muchas mas debo prevenirme al prominente desengaño de discernir el abismo en mi estar.

Aún queda media botella de whiskey, un par de horas para continuar deplorando infructuosamente y un frágil sueño reparado. Tengo la certidumbre y cobardía de adjudicar mis anocheceres a unos cuantos espermas y al ímpetu de una baja pasión.
Inhibo la duda del embrión de mi alma, ya que el temor paraliza mi brazo derecho, cansado ya de divagar rodeando irracionales preguntas.

Aún me queda ésta botella vacía, vacua como mi cerebro medroso en el negror de la incertidumbre , la inclino hacia mis labios secos y deseosos de su homicida elixir sin encontrar correspondencia de mi anhelo. Partir resultó tan fácil y ahora la ignorancia del regreso estremece mi fantasmagórico y más oculto sentido.

Aún me queda ésta botella rota, astrosa como el sueño perdido , queda ésta somnolienta testigo del desencanto y una irretornable y triste partida dentro...

2 comentarios: